NUESTRO ESPACIO DE ARTE

Hace tiempo que tenía ganas de reorganizar en casa el espacio de arte porque se había ido convirtiendo poco a poco en una extraña mezcla de materiales de pintura, costura y diseño, y además se estaba quedando pequeño para 2 peques.
Ya sabéis que Malaguzzi defiende que el espacio es el tercer educador y por tanto debe de ir adaptándose según los intereses y necesidades del niño, procurando ser estimulante, limpio, luminoso, bello, invitar a la creación….
Reflexionando sobre ello, era evidente que el espacio que en su momento ideé para una niña de 2 años ya no servía para esa misma niña con 9 años y su hermano de 4, así que este verano me decidí a darle la vuelta, a ratitos pero con idea de tenerlo listo para el nuevo curso. Os cuento cómo ha quedado, por si os sirve de inspiración.

Como véis la base es tener todo organizado y accesible en un tablero perforado de los que se usan para herramientas y que podéis encontrar en cualquier ferretería. El nuestro es de Leroy Merlin y costó 4,70€. Simplemente lo pinté de blanco y pedí ayuda al abuelo para colgarlo de la pared. Me lo solucionó poniendo unos listones cortados por la parte de atrás, que permiten colgarlo y descolgarlo (como un cuadro) a un par de ganchos en la pared.

Después me agencié unos botes metálicos como éstos para clasificar rotuladores, pinturas, lápices, gomas, sacapuntas, reglas, pegamento, cola, la pistola de silicona, etc. Y los colgué con unos ganchos también de ferretería, como éstos. Simplemente es pasar los ganchos por los agujeros y colgar los botes.

Y ahí terminó lo rápido porque a continuación me volví loca buscando algún sistema  que permitiese colgar contenedores de recipientes y objetos. Probé con baldas pero sobresalían demasiado, visualizaba los coscorrones que se iban a dar los peques en la cabeza y tenía que poner escuadras para sujetarlas con seguridad ocupando demasiado tablero. Busqué recipientes de plástico con aberturas pero no encontraba de las medidas necesarias. Probé también con recipientes metálicos de baño pero los objetos se caían… Y al final se me ocurrió poner unas cestas de mimbre sujetas con bridas de plástico al tablero. Simple pero funcional porque no sobresalen demasiado del tablero y puedo sujetarlas fácilmente por los agujeros del tablero con las bridas. Pintamos las cestas también de blanco y las decoramos con los rotus. De momento tenemos:
– Una cesta con acuarelas, paleta y pinceles. Los pinceles con tapón de plástico venían con las acuarelas y son la bomba. Tienen un depósito de agua que mantiene el pincel siempre humedecido y permite regular la cantidad de agua para obtener un tono más o menos difuminado. Regalo de cumple de mi niña.

– Otra cesta con pompones, limpia-pipas, brillantina y cositas de manualidades.

Junto a esta cesta veis que también hemos colgado lazos y celos de colores con más ganchos.

– Y la cesta más grande con material de deshecho como rollos de cartón, botellas de plástico, tapones, corchos, papel de burbujas, etc, Ésta se está quedando ya pequeña y es la que más juego da. Me temo que en breve habrá que adosar otra y podríamos meter también elementos de la naturaleza como piñas, palos, hojas…

Junto al panel colgué el famoso revistero de pared de Ikea para que tengan a mano material base de papel como hojas blancas, hojas y cartulinas de color, sus agendas, goma EVA, revista, folletos del supermercado, cartón, etc.

Y para terminar el carrito de costura, que ya os he enseñado varias veces con:
– El maletín de costura y utensilios variados. En casa vive una fan de “Maestros de la costura”, por mucho que yo odie los concursos que incitan a la competición 😉

– Y las telas, el bastidor, lanas, telares. etc. que ya conocéis de hace tiempo. La de regalitos que hizo con esas telas el curso pasado mi niña a familiares, amigas y profes del cole.

La máquina de coser ahora está sobre la mesa para tenerla más a mano.

Y hasta aquí nuestro nuevo espacio de arte, diseño o creación que podría considerarse una invitación en sí mismo con un claro mensaje en la parte superior.

Está mal que yo lo diga pero tengo que deciros que estoy orgullosa de cómo ha quedado porque el tablero no ocupa nada de espacio en la pared y permite tener a mano todo lo que se vaya necesitando. Este sistema de agujeros permite ir moviendo, reorganizando y re-colocando los materiales con el paso del tiempo, simplemente moviendo los ganchos o poniendo nuevas bridas a las cestas. Los peques están encantados. Cuando eran más chiquitines el carrito que ahora es de costura les fue fenomenal pero van creciendo y tocaba renovarse.

Si no sois nada manitas o no os apetece volveros locas buscando unas cosas y otras, os diré que entre todos mis paseos por las tiendas buscando ideas para los contenedores encontré en Ikea un sistema idéntico que viene con todo incluido. Loca me quedé pero preferí acabar lo que había empezado. La verdad es que a estos tableros se les da mucho uso para organizar en interiores así que pensándolo bien no es de extrañar. La colección se llama SKÅDIS y os saldrá un poco más caro pero será mucho más rápido.

Contadme, ¿qué os ha parecido? ¿Conocíais estos tableros? Espero haberos inspirado y que podáis aplicar alguna de las ideas en casa, la escuela, el cole, el taller…

Elena.

Un pensamiento en “NUESTRO ESPACIO DE ARTE

  1. Pingback: EXPLORANDO LAS MATEMÁTICAS | Inspirados en Reggio Emilia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *