LAS INVITACIONES O SONDAS DE INVESTIGACIÓN

Escuchar y observar al niño es una condición necesaria para acceder y respetar la Cultura de la Infancia. la escucha implica tiempo, para que cada niño se revele  y muestre todo aquello de lo qué es capaz.

 

 

Esta escucha además se convierte en retroalimentación para los maestros cuando analizan y reflexionan sobre lo dicho, hecho, dibujado y jugado por los pequeños.

La observación, es patrimonio tanto de los adultos como de los niños y es una estrategia que junto con la escucha transforma la práctica educativa.

Las sondas son artefactos de medición y observación para sitios de difícil acceso: el fondo marino, el espacio, el interior del cuerpo humano. Malaguzzi utiliza la palabra como metáfora por primera vez en 1985 para describir un tipo de investigación en profundidad  que tiene por objetivo conocer a fondo los recursos y potencialidades con los que cuentan los niños.

El objetivo de este «sondaje» es construir situaciones educativas de calidad,  donde los niños aprendan por sí mismos y donde la intervención de los adultos sea la mínima posible: no tiene sentido enseñar algo a lo que ellos llegaran por sí mismos ni sugerir ideas que llegaran a ellos de un momento a otro. Lo deseable es activar el placer y la felicidad que genera ser autores de su propio aprendizaje.

Las sondas de investigación-acción son exploraciones de la forma de pensar de los niños ante diversas situaciones, y tiene la finalidad de aprender como llegan a hacer hipótesis, conjeturas, como se acercan a las validaciones de las mismas y de que manera llevan a cabo lo que se proponen.

Permiten profundizar observaciones sobre la vida cotidiana , como si aplicáramos un microscopio a determinadas situaciones para crear una especie de sistema o guión para situaciones similares.

Alfredo Hoyuelos,en su libro La Etica en el pensamiento y obra pedagógia de Loris Malaguzzi da como ejemplo de Sondas de investigación-acción el de la creación de un arco iris.

El experimento ideado por Loris Malaguzzi consistía en dar a un grupo pequeño de niños una fuente con agua, una linterna y un espejo y a continuación proponerles que si juntaban todo de forma adecuada crearían un arco iris.

«Si pones juntas estas cosas de una cierta manera – que vosotros teneís que encontrar – podeís hacer un experimento muy bonito (…) se puede crear un arcoiris. ¿Quereís probar?»

Esta fue la propuesta verbal presentada a los niños y pensada en todos sus detalles.

Desde lo que se conoce como el Reggio Emilia Approach, en Estados Unidos, esto fue traducido como Invitación y ha tenido dentro del léxico de muchos de los seguidores y admiradores de la pedagogía mucho más éxito  que Sonda o Sondaje fue que  la propuesta original, por lo que este tipo de propuestas son conocidas como Invitaciones, donde el  interés de los niños es tenido en cuenta pero, el propulsor de la propuesta es el adulto y que tiene por finalidad hacer un mapeo para conocer como los niños resuelven este tipo de situaciones y retroalimentar la practica educativa.

El libro «Zapato y Metro, los niños y la medida» de la colección la escucha que no se da es un ejemplo de sonda de investigación –  acción donde a partir de la necesidad de una nueva mesa los niños se enfrentan al desafío de tomar las medidas de la misma para que el carpintero pueda reproducirla según sus intereses.

Puedes leer aquí su reseña bibliográfica:

Zapato y Metro o todo lo que puede hacer una mesa

Algunas ideas de Sondas o invitaciones

¿Puedes cerrar una Piña abierta?

¿Porqué las sombras son negras?

 

¿Qué Invitaciones has preparado para tus niños? Nos gustaría conocerlas

Un abrazo

Carolina K.

 

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