La Caja del Tiempo, Partes Sueltas

La caja de Partes sueltas o loose parts  es mágica. Genera momentos especiales tanto mientras estamos interactuando con  sus materiales como en diversos momentos de nuestro día a día.

Me explico con la imágen: Todos los materiales que la componen tienen una historia, tienen un momento en que fueron encontrados, elegidos y seleccionados con mimo para formar parte de nuestra colección: excluyendo un par de ellos, son objetos naturales. Cada una de esas semillas fue recolectada en paseos  y caminatas que hacemos con mi niña. por parques, plazas, playas. Fueron encontrados  y valorados en su posibilidad de convertirse en tesoros y en la necesidad de que formaran parte de nuestra «Caja».

 

Ahí hay Tiempo, tiempo de caminatas, de tomarnos de la mano y conversar sobre cosas importantes para ambas. Encontrar una semilla, observarla, intentar saber de qué árbol procede, pensar también en su deterioro si servirá o no para nuestra «Caja» ya que a veces hemos recolectado semillas y frutos que se han estropeado y eso también nos ha enseñado cosas, muchas.

Pero muchos de los objetos y materiales que componen la caja tienen años, tantos. Algunos tuvieron vida, hay una historia, por lo tanto en cada uno de ellos, su procedencia, su función, el árbol o lugar del que procede, tenemos presente reconocer ese camino  que cada uno de nuestros objetos tiene hasta llegar a nosotros. También ahí hay Tiempo.

Y luego esta el momento en que decidimos sacar nuestra «Caja», en que decidimos regalarnos ese Tiempo juntas, y extendemos nuestro lienzo blanco ( que ya denuncia los ajetreos que ha tenido) que nos habla de comienzos, de empezar de que todo esta por hacerse y por crearse y esa es una sensación hermosa, es la víspera del disfrute conteniendo ya al gozo por la creación y el juego.

 

Y se crea y se juega con materiales que no son juguetes, porque la historia que tienen, su silenciosa historia natural hace que no podamos considerarlos juguetes, son mucho más, fueron cápsulas de vida, fueron rocas que sintieron el agua bajar de la montaña y mojarlas durante ..¿cuánto tiempo:::? Son caracolas y conchillas que recolectamos en veranos, cortezas de árboles, ramas caídas que no creyeron en su suerte al ser convocadas a nuestra «Caja» para ser piernas, brazos, puentes. Y eso nos devuelve hacia la naturaleza una mirada respetuosa y amorosa también, de consideración por sus tiempos y modos.

Hemos hablado de materiales, de materia todo el tiempo,  pero yo creo que más bien hemos hablado todo el tiempo del Tiempo, permitidme la redundancia.

Es el Tiempo el regalo más inmaterial y más precioso que podemos dar a alguien. Y ese era en definitiva el objetivo de esta entrada, recordaros que entre tanta luz destellante, tanto estruendo, tanto reno y villancico hay algo  muy importante, imprescindible para que todo lo demás surja: el Tiempo, sin ese regalo inmaterial e intangible al otro no existe posibilidad de escucha,  de mirada, de palabra, ni respeto por su individualidad y su forma de estar en el mundo.

 

Desde Inspirados en Reggio Emilia queremos y deseamos que te regales Tiempo con los seres que amas y que te hacen feliz y que sea tu objetivo este y todos  los años por venir.

¡Feliz Navidad!

Un gran abrazo

Carolina Kenny

 

2 pensamientos en “La Caja del Tiempo, Partes Sueltas

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