INFANCIA Y PANDEMIA – EL BINOMIO TERRIBLE

Hace un par de días tuvo lugar de una charla por YouTube entre el Ministro de Educación Argentino Nicolas Trotta y el pedagogo Italiano Francesco Tonucci, charla que llevó por título “Infancia y pandemia”.

Compartimos con vosotros las ideas principales que durante esos cuarenta minutos se compartieron.

Recordando al genial Gianni Rodari y a su Gramática de la Fantasía  —libro que desarrolla por cierto en unas jornadas en las escuelas de Reggio Emilia— Francesco Tonucci  manifestó que el nombre de la Charla Infancia y pandemia parecía un binomio fantástico creado por Rodari ya que la combinación de palabras es disparatada. La infancia, que es sinónimo de comienzos, de vida, de juegos, y de risas y se retuerce al lado de una palabra como Pandemia que nos habla justo de lo contrario: de miedos, de enfermedad, tristeza y muerte. Del mismo modo que Rodari se servía de los binomios fantásticos para crear historias descabelladas, disparatadas y hermosas, a nosotros maestros, educadores, directores, asesores pedagógicos este binomio terrible y fantástico debe servirnos para pensar otra educación. La pandemia, para Tonucci, puede ser vista como una oportunidad.

¿Con qué nos encontramos?:

Tonucci entiende que la cuarentena como medida de contención de la pandemia del Covid-19 ha acelerado y modificado un proceso de reducción de los espacios en que los niños habitan. En tal sentido, refiere que en los últimos 30 o 40 años la Infancia habitaba tres espacios: la Casa, como el lugar de los afectos; La escuela, como el lugar del aprendizaje; y la calle, (el barrio diría yo) como el espacio de vida, de juego, de aventuras y amistades.

Los cambios en la forma de vida de las sociedades producidos en los últimos cuarenta años han hecho que se reduzcan tanto el espacio de la calle y como el de la casa en la vida de los niños aunque, por contrapartida, se amplió la importancia del espacio escolar. Los niños difícilmente salen a jugar a la calle, ya no hay amigos del barrio y en casa el tiempo con los padres cada vez es más escaso porque los padres trabajamos largas horas fuera de casa. De tal modo que queda la escuela como ámbito nuclear de gran parte de esas facetas de la vida de la infancia. Según Tonucci, la restricción de la vida social y la imposibilidad de abrir la escuelas, en este tiempo de cuarentena, profundizó la reducción de los espacios vitales de los niños y modificó el lugar de centralidad de la escuela. Dicha centralidad pasó de la escuela hacia la casa. La casa es el único ámbito de la vida social de los niños, quienes están lejos de la calle y de la escuela. Es en la casa donde se plantean nuevos desafíos a partir de las propias dinámicas que impone la restricciones sanitarias Esos desafíos incluyen las dificultades de la convivencia, la incertidumbre económica, la sobrecarga de deberes, y la angustia frente a la pandemia. 

Tonucci, sagazmente introduce la perspectiva de la infancia al intentar captar los efectos de encierro. En tal sentido, cuando se les pregunta a los niños. “¿cómo la están pasando los niños”?  surgen tres dato relevantes. Los niños dicen que

  • Les faltan los amigos
  • Disfrutan de estar con sus padres
  • No soportan las tareas

En estos momentos de reclusión y distanciamiento social, en los que encontrarse con amigos no es posible, al menos no de la manera tradicional, los niños, con acceso a la tecnología pueden hablar por teléfono, hacer vídeo llamadas o enviarse mensajes, siempre y cuando esas formas de comunicación les resulten amables, ya que no todos pueden sentirse cómodos delante de una pantalla o hablando a un teléfono. Y también podríamos volver a enviarnos cartas, o dejar notitas en los buzones de los amigos, con poesías, adivinanzas o dibujos.

Frente a la situación descrita Tonucci propone una serie de acciones a tomar por tres actores: Los Estados, las escuelas y las familias. En principio parecen acciones pequeñas, pero algunas de ellas guardan una significativa profundidad.

Respecto de las acciones de las familias, los esfuerzos vayan orientados reforzar las relaciones entre adultos y niños. Que no sean los deberes escolares el eje de los vínculos familiares sino las relaciones. Relaciones familiares y entre la familia y la escuela. Para Tonucci estamos frente a la oportunidad de reforzar las relaciones entre escuela y familias. Respecto a la relación de los adultos con los niños, Tonucci propone que sean las escuelas quienes trasladen a las familias la siguiente pregunta: ¿qué has aprendido de tu hijos en este período? ¿qué faceta nueva de tu hijo o hija has descubierto que antes no conocías?

Ese tiempo en familia es el centro de la propuesta de Tonucci respecto de los aprendizajes. En este caso el pedagogo italiano plantea: “hacer un laboratorio en casa” — yo agrego un laboratorio-taller en casa—. En ese Laboratorio los aprendizajes están en directa relación con las labores propias de una casa desde una perspectiva doméstica y material. Aprender a coser botones, a cocinar,  contar historias con los objetos, indagar las fotos que están por casa y reservar un momento al día donde leer todos juntos en voz alta un libro.

Otra propuesta para la familia es la idea de que los niños lleven un Diario en el que puedan escribir sus sentires, sus pesares, sus alegrías y esperanzas; que sea además, un testimonio de estas vivencias.

En lo que respecta a los Estados, Tonucci propone que aquellos creen un Día de los niños, donde los pequeños tomen la ciudad para ellos y puedan usar los espacios públicos a su gusto y placer y sin intervención de los adultos.

En lo referente a  las evaluaciones, las recomendaciones de el Pedagogo Italiano son que se intente no evaluar o evaluar de manera diferente, teniendo en cuenta otros elementos de valor. Sobre esta temática el ministro argentino, comenta la intención de que las evaluaciones se orienten a “dejar testimonio” del aprendizaje y de los vínculos entre maestros y alumnos, maestros y familias, como una manera de “tomar nota” y no ” poner nota” y enfrentarse con el desafío de mirar el proceso desde una perspectiva más colectiva y menos individualista.

El Ministro de Educación Argentino, consulta a Tonucci sobre como hacer que las ciudades Latinoamericanas sean más amigables y mas cercanas a la infancia. Aquí la propuesta de Tonucci es pensar las grandes ciudades como una suma de barrios donde casi todo este cerca: escuelas, trabajos, lugares para recrearnos donde podamos acercarnos caminando o en bicicleta; que los peatones, grandes y pequeños, puedan caminar por veredas más amplia y que las calles sean más pequeñas para desincentivar el uso de los vehículos.

Tonucci deja caer la frase de un niño rosarino sobre el cuidado del espacio publico:

” Para alguien es el único espacio”.

En los próximos días iremos acercando ciertas propuestas que pueden llegar a ser interesantes a la hora de crear ese “laboratorio-taller” en casa.

Ya falta menos, un gran abrazo y nos leemos.

Carolina K.

2 pensamientos en “INFANCIA Y PANDEMIA – EL BINOMIO TERRIBLE

  1. Знаете ли вы?
    Картина парада Победы, где руководство страны смещено на задний план, получила Сталинскую премию.
    В роскошном болонском фонтане горожане стирали бельё и справляли нужду.
    Роден назвал свои «Врата ада» напрямую, а его соотечественник только намекнул.
    Плата за проезд в последний путь у древних была скорее символической.
    Перечень имён может быть самостоятельным поэтическим жанром.

    0PB8hX

  2. Pingback: CASA, UN LABORATORIO: La luz y sus colores | Inspirados en Reggio Emilia

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