Explorando las unidades de medida

Todo empezó hace unos meses, un día cualquiera, cuando mi hija cogió una regla y empezó a medir todo lo que veía por casa.

Le pregunté por ese interés y me comentó que en clase les habían puesto unas cintas de medir de diferentes tamaños para que midieran. Está en 2º de Primaria y habían empezado a trabajar las unidades de medida de manera manipulativa, lo que me pareció un acierto.

Queriendo mantener viva la chispa de sus ojos, empecé a darle forma mentalmente a preparar una mesa de exploración de unidades de medida.
Entonces Carolina me habló de “Zapato y metro” y me pareció realmente inspirador. Esta maravilla de libro habla sobre cómo surgió un proyecto matemático, en una escuela en la que hacía falta una mesa, que les llevó a hablar sobre cómo medir las cosas y las unidades de medida. 

«¿Cómo y cuándo intervenir a fin de facilitar los procesos y los recorridos que los niños completan, para adquirir algunos de los conceptos fundamentales en sus relaciones con el mundo?”

Ya sabéis que Malaguzzi defiende que es mucho más enriquecedor para los niños encontrar las respuestas por sí mismos que obtenerlas del adulto. El proceso que recorren es mucho más rico, creativo e interesante que cuando les damos la respuesta.

En un aula, con un grupo  de niños, me parece una experiencia maravillosa dejar que los niños formulen preguntas, hipótesis, encuentren respuestas, diseñen por sí mismos herramientas de medida….

En el caso de mi hija, al haber empezado ya a trabajar estos conceptos de manera más tradicional, ese recorrido se lo habían omitido directamente 🙁 pero pensé que al menos podía ofrecerle un espacio lo suficientemente estimulante que le invitase a explorar libremente y dar continuidad al trabajo que realizaba en clase. Quizás después, incluso podría invitarle a recorrer el camino en sentido inverso. Algo es algo….

Así que los siguientes días me dediqué a darle forma a la idea de la mesa. Una vez estuvo terminada,  compartí fotos en algunos grupos FB y el feedback que recibí fue muy positivo. Hubo una profe estupenda (gracias, María Balmori) que me ayudó a encontrar el concepto más acertado para cada unidad de medida y finalmente quedó así.



Para cada unidad incluí una o varias herramientas de medición así como un pequeño cuadenito casero con unas hojas blancas pautadas, con idea de que mi hija pudiese ir tomando sus propias notas. Disponer de un cuadenito para cada una unidad de medida ayuda a separar conceptos más claramente.

Todas las herramientas de medición son intencionadamente analógicas ya que me parecen mucho más intuitivas para los niños que las digitales. Si pongo más peso en la báscula, la aguja se mueve hacia la derecha y si pongo menos la aguja se mueve hacia la izquierda. Si la temperatura es mayor la marca del termómetro sube y si es menor baja, etc.
Os enseño fotos de cada uno de los “rinconcitos” y al final os digo dónde podéis encontrar todo.

Para las LONGITUDES hay una simple regla flexible, una cinta de medir de costura y una cinta de medir extensible:

Para las MASAS, una báscula:

Para los VOLÚMENES, una balanza y unos vasitos de medida:

La balanza nos chifla porque se puede usar tanto con sólidos como con líquidos y trabajar las masas, los volúmenes y las equivalencias entre ambas unidades de medidas. Viene acompañada de pesas metálicas (están por detrás) y de plástico (las piezas rojas, azules y amarillas).

Para la TEMPERATURA, un termómetro de vino:

Para el TIEMPO, un reloj de agujas y unos relojes de arena que nos han dado mucho juego.

El reloj de agujas es de Imaginarium (Edito para indicar que sí se mueven realmente las agujas. Gracias a nuestra seguidora Cristina por comentárnoslo) y tengo que deciros que no es un reloj que funcione realmente. El péndulo se mueve y los engranajes que van unidos a él también pero las agujas no se mueven automáticamente con el paso del tiempo. Aún así nos gusta porque permite al niño montar el mecanismo (con ayuda de un adulto porque las instrucciones ejem) y ver cómo funciona realmente un reloj tradicional. Una parte de los engranajes van girando según el ritmo del péndulo y otros engranajes permiten girar manualmente las manecillas del reloj. Es muy interesante y un poco ruidoso ;-).

Los relojes de arena son de 10 minutos, 5  minutos, 3 minutos, 1 minuto y 30 segundos así que algunas pruebas que han ido haciendo son del estilo cuántas veces da tiempo a girar el reloj negro (30 segundos) antes de que acabe el verde (5 minutos), ¿por qué cae más rápido la arena de este reloj?, etc. Nos gustan mucho.

El cuadernito del tiempo es diferente al resto porque sigue la pauta que usan en clase para aprender las horas (en punto, y media, y cuarto y menos cuarto). Al principio ella usaba el color azul para marcar las horas y el rojo para los minutos pero ya lo hace simplemente con lápiz.

Os podéis imaginar que a lo largo de las semanas la cantidad de aprendizajes que han ido surgiendo es enorme ¿verdad?

Mi hija en el colegio ha ido trabajando al ritmo que el centro marcaba pero aún así creo que fue un acierto proporcionarle este espacio en casa. A menudo sigue haciendo pruebas y su hermano pequeño participa también de esos momentos con sus propios cuadernitos porque él también quiere hacer sus anotaciones. No sabe escribir pero para él es un juego, como cuando juegan a cocinitas o al supermercado. Y es un juego serio así que dispone de todas las herramientas necesarias.

Aunque no siempre he tenido la cámara de fotos preparada, os enseño algunas de las exploraciones que han ido realizando para que os hagáis una idea:


Medir un cojín, un libro, mi brazo, su cabeza…


Pesar piñas, piedras, hojas, pilas, un muñeco…


Medir la temperatura de figuritas heladas, agua caliente, su mano, el cojín….


Equilibrar pesos, comprobar si algo pesa lo mismo en la báscula y la balanza….


Hacer trasvases con líquidos, probar con agua con colorante, aceite, colonia….

Etc., etc., etc.

Os cuento dónde podéis encontrar estos artículos. Seguro que muchas cosas las hallaréis cerca de casa pero si no es así, aquí tenéis unos enlaces. El de Imaginarium no es afiliado. El resto sí y me ayudan a continuar con el blog:




  Enlace

¡¡¡ Y por último, la joya de la corona. La balanza que nos tiene enamorados la podéis encontrar en Jugar Contigo !!! Creo que más adelante haremos una entrada dedicada sólo a esta balanza porque las posibilidades son enormes.
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Esto es todo, de momento 😉 ¿Qué os ha parecido nuestra mesa de exploración? Aprender así es otra cosa ¿verdad?

6 Comments
  • Pingback:EXPLORANDO LAS MATEMÁTICAS | Inspirados en Reggio Emilia
    Posted at 07:08h, 13 septiembre Responder

    […] DE MEDIDA Inspirados en Reggio Emilia The Imagination Tree Cosydirect Imágenes […]

  • Cristina
    Posted at 16:22h, 17 mayo Responder

    Buenas,

    Me encanta la propuesta de mesa de medidas.

    Yo jurarìa que el reloj de imaginarium sì funciona realmente si està todo bien montado. Nosotros tenemos uno y sì se mueven las manecillas. Al principio lo montamos mal, habìa un error en la colocaciòn de alguno de los engranajes (no recuerdo cual) y por eso no se movìan.

    Un saludo

    • Cristina
      Posted at 05:53h, 18 mayo Responder

      Hola de nuevo,

      Ya sè dònde està el fallo de montaje, en el engranaje negro. Hay que colocarlo al revès de modo que quede màs pegado al rosa y con el tubo negro que tiene mirando hacia la parte de atràs del reloj. De este modo tocarà al mecanismo, el blanco y granate, que le transmitirà el movimiento a esa parte del reloj para que giren las agujas.

      Saludos,

      • Inspirados
        Posted at 03:38h, 19 mayo Responder

        No me digas, Cristina…. Pues lo miro hoy mismo y si lo consigo cambio el texto de la entrada. Las instrucciones no eran demasiado claras ¿no? Estaba todo un poco pequeñito . Muchas gracias.

  • Iñigo
    Posted at 21:10h, 19 abril Responder

    Descubrir la magnitud de las cosas es un ejercicio práctico con implicaciones intelectuales de gran valor. Se forman los primeros razonamientos lógicos abstractos que desembocan en la creatividad.
    El método Amara Berri tambien sigue este tipo de educación no guiada pensando que en el futuro de nuestros hijos lo que importará será extraer conocimiento de datos aparentemente inconexos, ser creativos e imaginativos.

    • Inspirados
      Posted at 12:36h, 20 abril Responder

      Gracias por el comentario, Iñigo. El método Amara Berri y el trabajo por txokos está fenomenal también. Todo lo que sea dar oportunidades a los niños de que descubran por sí mismos el mundo que nos rodea es estupendo.

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