DIBUJANDO REFLEJOS

Llevaba tiempo dándole vueltas a esta idea para seguir hablando con los peques sobre los reflejos, la luz y el color, así que aprovechando que ahora los días son más soleados pensé que sería un buen momento.
Hemos jugado muchas veces con la luz usando materiales que reflejan su propio color y forma, pero pocas veces hemos dibujado lo que queremos reflejar y la verdad es que la experiencia es interesante.
Los únicos materiales que se necesitan son unos cristales y unos rotuladores para pintar cristal. Nosotros usamos unos marcos de fotos (a los que quitamos la parte trasera para que dejasen pasar la luz) y unos rotuladores permanentes de colores.

Si os preocupa el tema del cristal podéis sustituirlo por plástico duro aunque os diré que, apoyando el marco en horizontal con el lado del espejo sobre una base firme, no hay problemas porque el cristal no se mueve. Lo que sí es importante es que el marco sea grueso o tenga algún tipo de soporte. Entenderéis un poco más adelante para qué.
Hay unos marcos de fotos en Ikea con pie que serían también geniales y no haría falta quitar la parte de atrás.

A partir de aquí no hay mucho más que explicar, simplemente se les invita a los peques a pintar los cristales libremente. Los cristales, no los marcos 😉


Y una vez estén terminados, les invitamos a colocarlos de pié (por eso el soporte) cerca de una fuente de luz, asegurándonos previamente de tener una superficie clara en el suelo para poder ver los reflejos.

En nuestro caso los pusimos al lado de una ventana para usar la luz natural pero como no podía ser de otra manera, ese día el cielo estaba totalmente encapotado y no conseguimos los reflejos que yo esperaba. Con algún dibujo se veía un ligero reflejo pero no era casi apreciable.

Así que en vez de abandonar la idea, empezamos a pensar en qué otra fuente de luz podíamos tener a mano, y a los peques se les ocurrió sacar unas linternas. Dicho y hecho. Bajamos la persiana de la ventana y probamos con la luz de las linternas.
De esta manera sí se lograban los reflejos y la emoción fue enorme. Ver reflejados sus propios dibujos les hizo muchísima ilusión. Jugaron con la luz variando la inclinación y viendo cómo variaba a la vez el reflejo de sus dibujos en el suelo.

El siguiente paso tengo que decir que era bastante predecible. Puestos a hablar en esta casa de luz y reflejos lógicamente surgió probar qué pasaría en el retroproyector, que ya sabéis es una gran fuente de luz. 

Así que jugamos a reflejar los dibujos sobre la pared…

Y también sobre el techo porque me encanta cambiar la perspectiva y usar el retro para reflejar en el techo o en el suelo. El efecto que se logra es mucho más potente que el habitual de la pared.
En esta foto podéis ver cómo el reflejo se duplicó en el techo y nos dio pié a hacer conjeturas sobre ello y encontrar una explicación.

Y en este otro reflejo se aprecia una raya que cruza el dibujo pero que realmente no existía, ni en el dibujo ni en el techo.

Para terminar incorporaron otros elementos como papel de celofán de colores a sus reflejos cambiando totalmente el resultado.

¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis a ofrecer a vuestros peques medios para que puedan reflejar sus propios dibujos o crear sus propios reflejos? Ya veis que no requiere mucha logística y si lo hacéis un día de sol seguro que el efecto les encanta.

Elena.

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