¿CÓMO SE FORMA EL VIENTO?

Hace muuuucho tiempo que empecé este texto pero con tanto lío en el día a día no había podido poner orden, ni al texto ni a mi cabeza. Ahora que nos vemos obligados a estar en casa durante varios días tenemos un montón de tiempo libre y por fin hemos podido retomar esta idea. De todas las malas situaciones sale algo bueno y pasar más tiempo con los peques está siendo maravilloso 🙂

El relato empezaba así….

Hace semanas surgió en casa otra de esas preguntas “facilitas” de los peques, así sin verla venir 😉
Mamá, ¿cómo se forma el viento?”- Preguntó la mayor.
Cara desencajada y pausa eterna de silencio…
En ese momento su hermano empezó a decir:
– Yo lo sé, yo lo sé. Cuando hace frío hace viento, ¿no?….
Y finalmente tienes que acabar confesando:
– Pues mirad, la verdad es que no tengo ni idea. Es más, no sé si alguna vez me lo he preguntado y eso es aún peor. Os prometo que investigaremos sobre ello.

Así que tomas nota mentalmente de no dejar pasar esa oportunidad pero tu loca vida de adulta hace que pasen demasiadas semanas…..

Por el camino ocurre que acudís un fin de semana a visitar el museo de la ciencia de Donostia y probáis un experimento sobre cómo se forman los huracanes. A través de un cilindro enorme transparente veis cómo se forma un huracán a escala reducida mientras sale humo por unos orificios inferiores. Os fijáis con detalle y observáis que el huracán tiene forma de espiral, que va de abajo a arriba, y que al pasar la mano por el medio se rompe, se interrumpe la corriente del humo y se rompe. El experimento os deja un buen rato hipnotizados y habláis un poco sobre ello pero hay tantas cosas que ver….

Y siguen pasando las semanas hasta que llegamos al momento actual; parón de la actividad educativa y aislamiento de la población en casa. Así que, aprovechando que los días sin salir de cada se os hacen muy largos, preparas estos materiales tan sencillos:

  • Una vela.
  • Una aguja,
  • Un hilo.
  • Un mechero o cerillas.
  • Unas tijeras.
  • Y una serpentina pintada sobre una cartulina o papel.

Cuando los ves listo no entiendes cómo has dejado pasar tanto tiempo…

A continuación llamas a los peques, habláis de aquel interés que había surgido hace tiempo y les propones realizar un experimento siguiendo estos sencillos pasos. ATENCIÓN: Los primeros pasos pueden realizarlos ellos solos pero para los 3 últimos hace falta vuestra supervisión o que los hagáis vosotros mismos:

  1. Recortáis la serpentina.
  2. Cortáis un trozo largo de hilo, hacéis un nudo en un extremo y pasáis el otro extremo por la aguja.
  3. Metéis la aguja por el centro de la serpentina (donde está la X) y estiráis el hilo hasta que el nudo llegue a la serpentina.
  4. Retiráis la aguja.
  5. Colocáis la vela en un sitio seguro, de una habitación cerrada, y la encendéis. Nosotros la pusimos en el suelo de la cocina para que no hubiese ningún problema.
  6. Cogéis la serpentina por el hilo y la dejáis suspendida sobre la vela dejando una separación que asegure que no se queme la cartulina.
  7. Esperáis unos segundos hasta que la llama de la vela caliente el aire cercano a la serpentina…. y en ese momento veréis  cómo la serpentina gira sola. MAGIA.

Así es la serpentina:

Aquí veis al peque recortándola:

Y aquí está la mayor sujetando la serpentina sobre la vela. Atención a su emoción cuando llega sola a la conclusión de que el aire caliente está haciendo girar la serpentina.

En este vídeo que grabé yo después podéis verlo mejor:

A partir de ahí empezó una conversación sobre qué había pasado, si el aire en la naturaleza es frío o caliente, qué lo puede calentar ahí fuera…  y llegaron a la conclusión de que algo tiene que ver el calor con la formación del viento. Con eso a mí me pareció más que suficiente porque sé que esa idea acabará asentándose en algún momento en sus cabecitas 🙂

Continuamos haciendo unos molinillos de viento con unas hojas y jugaron a soplarlas y a girarlas. Las pondremos en unas macetas en cuanto deje de llover….

Hablamos de cómo el hombre ha observado el viento desde siempre y ha investigado cómo hacer uso de él; para desplazarse, para aliviar su trabajo o para producir energía…. e hicieron estos dibujos.


– Yo voy a usar sólo el lápiz porque el viento no tiene color. Bueno, sí, el viento es blanco pero lo voy a pintar negro, El viento siempre me mueve el pelo y la ropa. Mira, ésto son hojas que se las lleva el viento muy lejos. Y las ´sabanas, el viento también las mueve porque son muy finas.


– A mí siempre me gusta dibujar así el viento, con estas curvitas. Voy a dibujar un molino de viento (como esos que vemos en la carretera cuando vamos de vacaciones), un velero y un huracán. El viento mueve las nubes y a veces se chocan y llueve, También el agua, por eso hay olas en el mar.

Y hasta aquí nuestra experiencia con el viento, surgida a partir de aquella pregunta de un domingo lluvioso y ventoso en el que la peque miraba por la ventana 🙂 Estoy feliz feliz de haber podido dedicarle tiempo y profundizado un poquito….

Si queréis una explicación más completa sobre cómo se genera el viento podéis consultar este enlace

Gracias por leernos.

Elena.

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